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Industria automotriz eléctrica: panorama en México de cara a 2022

Mauricio Juárez

Mauricio Juárez se describe a sí mismo como alguien que ama todo lo que tenga ruedas y motor. A través de la escritura, aparición a cuadro, edición de video y fotografía del mundo automotor puede compartir su pasión con sus seguidores. Es editor en Motorpasión México desde hace 7 años.

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¿Cuál es el panorama de la industria automotriz eléctrica en México?

De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (IEA), las ventas de la industria automotriz eléctrica podrían estar experimentando su mejor desempeño de cara a 2022. Su optimismo está sustentado por el 2020, donde se registró un aumento de 40 por ciento en la comercialización de estas unidades, tras el detrimento en las ventas totales de la industria automotriz por la pandemia de Covid-19.

Datos de Statista sugieren que el número de autos eléctricos e híbridos vendidos en México durante 2020 superó las 24 mil 400 unidades. En este sentido, los carros híbridos regulares lideraron las ventas dentro de la industria automotriz eléctrica, con casi 22 mil 140 unidades en 2020, seguidos por los híbridos enchufables, con cerca de mil 820. Así, el volumen de ventas de vehículos totalmente eléctricos alcanzó las 449 unidades ese mismo año.

La transformación digital en la industria automotriz está evolucionando rápidamente; aunado a ello, los consumidores son cada vez más estrictos al momento de pensar en adquirir un vehículo, según contó en entrevista con Estudio Contar, Mauricio Juárez, periodista especializado en el sector automotriz. En este sentido, la digitalización en la industria automotriz eléctrica orientada a la seguridad es una inversión y tendencia creciente.

“El cliente de la industria automotriz se ha vuelto más exigente, se informa más. Ante ello, estamos viendo cómo las marcas se empiezan a adaptar a las necesidades y demandas de los consumidores”

Mauricio Juárez, periodista automotriz.

Según cuenta Juárez, los consumidores mexicanos, tanto en la industria automotriz eléctrica como en la tradicional, se han vuelto más exigentes e informados respecto a la seguridad de su vehículo. Por ello, las automotrices han tenido que incluir sistemas de freno de emergencia o bolsa de aire en todos sus segmentos. Un ejemplo de esta adaptación es Nissan, automotriz que comenzó a implementar sistemas de seguridad premium en autos asequibles como su modelo Versa.

Antes, cuando se quería adquirir un vehículo con estas características, el consumidor tenía que “brincarse” un segmento, es decir, adquiriría un producto arriba de los 500 mil-600 mil pesos, entrando ya en el segmento premium de lujo, explica Juárez.

“La seguridad empieza a ser un factor más importante y decisivo en la compra del cliente. Seguido platico con mis lectores y ellos me dicen: Oye, pero es que este [vehículo] no tiene bolsas de aire. Es que este coche no tiene control electrónico de estabilidad, es que este carro no tiene alerta de punto ciego”.

Mauricio Juárez, periodista automotriz en entrevista con Estudio Contar

Por otro lado, Juárez explica que los consumidores de vehículos eléctricos se dividen en dos segmentos: los compradores particulares que piensan en un futuro más limpio y las grandes empresas de retail y logística, quienes buscan, además de reducir su huella de carbono, cumplir con las regulaciones para evitarse amonestaciones.

Pros y contras de la industria automotriz eléctrica en México

Ventajas:

Costos continuos reducidos

Según la plataforma unicornio Kavak, los costos continuos más bajos es una de las ventajas más destacas de la industria automotriz eléctrica. En este sentido, recargar un auto eléctrico es más asequible a largo plazo que repostar un vehículo de gasolina. Asimismo, México cuenta con beneficios fiscales orientados a la electromovilidad.

Reducción de la huella de carbono

Según la IEA, un vehículo particular de pasajeros de gasolina emite un promedio de 4.6 toneladas métricas de dióxido de carbono anualmente. Al contrario, los vehículos eléctricos no híbridos emites cero toneladas de CO2 u otros gases de efecto invernadero. Este es el punto principal de entrada de la industria automotriz eléctrica, pues la carga de los coches eléctricos con energía renovable garantiza la huella cero de carbono.

Requerimiento reducido de mantenimiento

Al contrario de los motores mecánicos, los cuales tienen muchas partes móviles como bombas y válvulas, los vehículos eléctricos no contienen tantos componentes que necesiten ser reemplazados. Por lo tanto, se necesita menos mantenimiento y suelen tener un ciclo de vida más largo gracias al menor desgaste.

Rendimiento de alta calidad

Mauricio Juárez indica que las características de un auto eléctrico en términos de utilidades y tecnología son similares a los que se encuentran en vehículos de gasolina, pero estos no tienen sistema de escape, por lo tanto, operan de manera suave y silenciosa.

Bajo esta línea, los modelos SUV y crossover eléctricos son mucho más silenciosos que los motores de gas tradicionales, generando menos contaminación acústica y menos estrés para el conductor.

Contras:

Falta de infraestructura

En México, las características de un auto eléctrico en términos de utilidades y tecnología son similares a los que se encuentran en vehículos de gasolina, sugiere Juárez. No obstante, una de las principales desventajas para el crecimiento de la industria automotriz eléctrica en este país es la falta de infraestructura.

Por ejemplo, el día que el consumidor de un vehículo eléctrico decida realizar un viaje largo en carretera encontrará más limitantes que aquel que tenga un vehículo de gasolina. Estas limitantes estarán basadas en el tipo de auto que tiene el consumidor, cuántos cargadores hay en el camino, cómo debe ser la conducción para optimizar la carga, entre otras cosas. Bajo esta lógica, la industria automotriz eléctrica deberá afinar estos detalles en cuanto infraestructura en función de hacer cada vez más fácil conducir un vehículo eléctrico.

Seguridad

El apartado de seguridad no se queda atrás como una posible desventaja de la industria automotriz eléctrica. Juárez reflexiona que, aunque se ha demostrado que estos vehículos tienen una estructura fuerte y son resistentes a muchos accidentes, el hecho de portar baterías es un tema complejo y delicado.

“Si la batería llegara a perforarse o presentara algún detalle de producción el riesgo de incendio es muy alto. En México todavía no estamos preparados para enfrentar este tipo de accidente”.

Mauricio

En este sentido, el experto en el sector automotriz se pregunta: ¿cómo van a reaccionar los cuerpos de emergencia en caso de accidente? No es lo mismo tener un accidente en un vehículo de gasolina que en un vehículo eléctrico.

Por ejemplo, cuando los cuerpos de rescate y emergencias buscan sacar a una persona de un auto de gasolina, usan cortadoras. En el caso de vehículos eléctricos, se deben primero preguntar si el auto tiene corriente y tener la noción de que dañar la batería con la cortadora puede ser peligroso.

Asimismo, el incendio de un vehículo eléctrico no se puede apagar con agua. Los cuerpos de emergencias y rescate deben utilizar una mezcla de químicos específicos. Ante ello, la industria automotriz eléctrica debe responder con acuerdos gubernamentales y ser parte de las políticas públicas para capacitar y familiarizar a los encargados de los rescates con estas nociones.

Campo de prácticas limitado

El rango de conducción de un automóvil de gasolina es más largo que el del eléctrico. Este puede oscilar entre 100 y 400 millas, dependiendo del tipo de automóvil. Esto podría ser problemático si el consumidor de la industria automotriz eléctrica está planeando un viaje de larga distancia.

Carga lenta

Cargar combustible en un vehículo de gasolina no toma más de cinco minutos, a comparación de la recarga de un vehículo eléctrico, la cual puede tomar hasta dos días, sobre todo si la batería está completamente agotada. Asimismo, incluso las estaciones de carga más rápidas tomarán hasta 30 minutos para recargar al 80 por ciento de su capacidad.

Costos iniciales altos

Aunque se compense con ahorros a largo plazo en el costo de combustible y beneficios fiscales, “siguen siendo caros”, sentencia Juárez. En este sentido, el precio inicial de la mayoría de los vehículos eléctricos es considerablemente más alto que el de los vehículos comparables a gasolina. De igual manera, aunque generalmente se necesita poco mantenimiento, los paquetes de baterías pueden ser costosos de reemplazar y se necesitará al menos una vez durante su vida útil.

¿Cómo va la incursión de la industria automotriz eléctrica al mercado digitalizado?

En opinión del periodista automotriz, la industria automotriz eléctrica está realizando un buen trabajo para la promoción de los vehículos eléctricos. Una de las principales estrategias que está dirigiendo la industria automotriz eléctrica es la experiencia de manejo mediante la atención del cliente.

digitalización en la industria automotriz eléctrica
Digitalización en el proceso de compra de la industria automotriz

Juárez cuenta su experiencia en un evento de Jaguar en el Centro Dinámico Pegaso, el cual contaba con la asistencia de clientes de la marca y de prensa. En dicho evento, la marca tenía algunos modelos a la venta para que los clientes los probaran; asimismo, una parte de los módulos de conducción tenían la finalidad de darles a conocer el vehículo y si les llegaba a interesar, ahí mismo realizaban el papeleo necesario para apartar su auto.

Otro que escogió la misma estrategia fue Porsche, quien también está apostando por la industria automotriz eléctrica. En diferentes eventos, la marca de lujo dejaba a los clientes dar vueltas en sus circuitos; asimismo exhibió varios Titans esperando a ver si a algún cliente se le antojaba vivir la experiencia del Typekit.

Ya sea manejando el mismo o un piloto profesional, el cliente podía participar en la conducción en compañía de un asesor de la marca, quien explicaba la ficha técnica, las ventajas del vehículo y los familiarizaba con la tecnología.

Por esta parte, cada vez más empresas de la industria automotriz eléctrica apuestan por la experiencia del cliente a través de digitalización para ganar terreno. Mercedes Benz, por ejemplo, tiene una aplicación la cual le da al usuario un informe detallado de cuánta gasolina o dinero estaría ahorrando si tuviera un vehículo híbrido o completamente eléctrico.

Un factor decisivo en la industria automotriz es la capacidad del consumidor de adaptarse a la digitalización del proceso de compra de un vehículo. Juárez sostiene que, en México, los consumidores tienen arraigada la idea de “ver y tocar” para saber lo que está adquiriendo, por ello, es difícil el crecimiento de la digitalización en este rubro.

industria automotriz eléctrica se digitaliza
Mercedes Benz lanzó app para que el consumidor tenga control de su vehículo desde su smartphone

No obstante, la industria automotriz eléctrica tiene la oportunidad de crear mercado a partir de esta digitalización. Esto es lo que ocurre con Tesla, cuenta Juárez, “básicamente no hay agencias de Tesla en las cuales se pueda ir presencialmente a ver el coche, es muy limitada la oferta física”. Contrastando, Tesla es una de las empresas del sector automotriz con mayor presencia en medios y redes sociales, con un mercado en Latinoamérica casi 100 por ciento digital.

Otro factor que detiene la completa digitalización en el proceso de compra de un vehículo, aún más hablando de la industria automotriz eléctrica, es que el papeleo para adquirir un auto es vasto y sigue siendo físico. Actualmente, tal vez el consumidor comience el proceso de manera digital, eligiendo el auto, la versión y amenidades, pero para recibir el auto o continuar el proceso, el cliente deberá ir a la agencia a entregar comprobantes de pago.

Aún cuando existen tecnologías para digitalizar por completo los procesos de compra de manera segura, expertos coinciden en que las emociones siguen rigiendo este rubro. Al ser un vehículo que representa un inversión significativa, las compras digitales aún siguen generando desconfianza en el sector, aún en la industria automotriz eléctrica.

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